martes, 25 de octubre de 2016

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Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua”
Facultad De Ciencias Económicas y Empresariales.
 

Componente: Sociología.    
Tema: El envejecimiento en el mundo occidental.
Carrera: Administración de Empresas.
Grupo: B.
Integrantes:
  • Claudia Mercedes Pérez Herrera.
  • María Guadalupe Mendoza González.
  • Cristian Rodrigo Martínez Iglesia.
  • Jairo David Jiménez Torres.
  • Fernando José Muñoz Mayorga.

Profesora: Celia Mercedes Chávez.


“A la libertad por la universidad”
León, Nicaragua.


Accede a esta página y llena tu curiosidad con temas muy interesantes de la vida y el mundo. 
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Introducción

 


Introducción.

A medida que los años pasan no solo aumenta el nivel de personas en el mundo, también la edad de las personas, hoy en día el envejecimiento es común en el mundo, vemos las estadísticas y vemos el nivel de adultos de la tercera edad en el mundo, vemos como los jubilados son cada día más, es importante conocer las causas del porque hay tantas personas de la tercera edad.

Objetivos

 

General.

Ø  Informar  acerca de el envejecimiento en el mundo occidental.

Específicos.


Ø  Indagar sobre la repercusión del envejecimiento en los años venideros.

Ø  Diseñar un blog para enriquecimiento del conocimiento a la población.

El Envejecimiento


En el Reino Unido, en 1880 menos del cinco por ciento de la población tenía más de 65 años; en 2001, esta cifra ascendía aproximadamente al 16 por ciento, de la cual el 5,5 por ciento tenía más de 75 años, y casi el dos por ciento más de 85 años (Social Trends, 2004). En 2005 la proporción de personas de menos de 16 años había caído al 19 por ciento (11,6 millones), mientras que los mayores de 65 habían ascendido al 16 por ciento de la población (9,6 millones); se cree que el 23 por ciento de la población será mayor de 65 años en 2035. En números absolutos, la población de ancianos pasó de 1,52 millones en 1901 a 7,27 millones en 1981. Se estima que para el año 2016, el número de personas de 65 o más años será mayor que el de personas con dieciséis años o menos (Social Trends, 2001: 31-32). La Tabla  muestra el cambio en la población de mayores de 75 años por género a lo largo de los últimos 200 años.

Año
Hombres (miles) Mujeres (miles)
1971
842 1.802
1991
1.358 2.634
2005
1.754 2.846
2021 (proyectado)
2.664 3.465



La jubilación

 



Si bien la transición de la vida laboral a la jubilación se ha mitificado en muchas culturas europeas, la jubilación plantea problemas a muchos mayores. Las pautas laborales están cambiando en las sociedades industriales. Existe actualmente una tendencia a anticipar la edad de jubilación,  ya sea voluntariamente o como consecuencia de las jubilaciones forzosas. Aunque la idea de la jubilación nos resulta muy familiar, en realidad fue en el siglo XIX cuando las personas empezaron a jubilarse (Atchley, 1982). En el mundo industrializado, la jubilación se contempla a menudo como una marca significativa de envejecimiento: señala un cambio en las rutinas de la vida y del trabajo. Lo que es más importante, nos coloca en una posición de dependencia.

En el mundo occidental

 

Desde cuestiones como la disminución de las tasas de fertilidad hasta las complicaciones en curso derivadas de la famosa "política de un niño" de China, existen muchos desafíos demográficos que el mundo debe enfrentar en los próximos años.

Sin embargo, un problema de especial importancia, al menos en lugares como Europa y las Américas, es el rápido envejecimiento de la población. A medida que la población envejece, las posibles consecuencias incluyen mayores índices de dependencia, mayores costos de atención médica y economías y ciudades cambiantes.

Las pensiones

 

En toda Europa la fuente principal de ingresos para los mayores es la pensión. Normalmente se trata de un sistema de dos niveles, público y privado (casi siempre un plan de jubilación). El segundo está mucho más disponible para los hombres. Lo que refuerza una vez más la débil posición de las mujeres en la vejez. Dado que su valor disminuye con el tiempo, los mayores son relativamente más pobres. El Canciller alemán Otto von Bismark fue el primero en introducir las pensiones de jubilación en 1899, fijando la edad de jubilación en 70 años (en 1916, se cambió a 65 años). Dinamarca fue la siguiente, en 1892, con Nueva
Zelanda y Australia a continuación. En el Reino Unido las pensiones de jubilación fueron introducidas en 1908. Estados Unidos y Canadá no tuvieron sistemas integrales hasta 1935 y 1927, respectivamente. Hoy, prácticamente todos los países industrializados cuentan con un sistema de pensiones, con la edad mínima situada normalmente en los 65 años. Una cuestión interesante es hasta qué punto debe involucrarse la empresa privada en el pago (por medio de planes de pensiones) y cuánto debe contribuir el gobierno (a menudo por medio de cotizaciones a lo largo de la vida).



Consecuencias

La población mundial está envejeciendo a pasos acelerados.

Entre 2000 y 2050, la proporción de los habitantes del planeta mayores de 60 años se duplicará, pasando del 11% al 22%. En números absolutos, este grupo de edad pasará de 605 millones a 2000 millones en el transcurso de medio siglo.

El cambio demográfico será más rápido e intenso en los países de ingresos bajos y medianos.

Por ejemplo, tuvieron que trascurrir 100 años para que en Francia el grupo de habitantes de 65 años o más se duplicara de un 7% a un 14%. Por el contrario, en países como el Brasil y China esa duplicación ocurrirá en menos de 25 años.

Habrá en el mundo más personas octogenarias y nonagenarias que nunca antes.

Por ejemplo, entre 2000 y 2050 la cantidad de personas de 80 años o más aumentará casi cuatro veces hasta alcanzar los 395 millones. Es un acontecimiento sin precedentes en la historia que la mayoría de las personas de edad madura e incluso mayores tengan unos padres vivos, como ya ocurre en nuestros días. Ello significa que una cantidad mayor de los niños conocerán a sus abuelos e incluso sus bisabuelos, en especial sus bisabuelas. En efecto, las mujeres viven por término medio entre 6 y 8 años más que los hombres.

El hecho de que podamos envejecer bien depende de muchos factores.

La capacidad funcional de una persona aumenta en los primeros años de la vida, alcanza la cúspide al comienzo de la edad adulta y, naturalmente, a partir de entonces empieza a declinar. El ritmo del descenso está determinado, al menos en parte, por nuestro comportamiento y las cosas a las que nos exponemos a lo largo de la vida. Entre ellas cabe mencionar lo que comemos, la actividad física que desplegamos y nuestra exposición a riesgos como el hábito de fumar, el consumo nocivo de alcohol o la exposición a sustancias tóxicas.

Incluso en los países pobres, la mayoría de las personas de edad mueren de enfermedades no transmisibles.

Incluso en los países pobres, la mayoría de las personas de edad mueren de enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías, el cáncer y la diabetes, en vez de infecciones y parasitosis. Además, es frecuente que las personas mayores padezcan varios problemas de salud al mismo tiempo, como diabetes y cardiopatías.

En todo el mundo, muchas personas de edad avanzada están en riesgo de ser maltratadas.

En los países desarrollados, entre un 4% y un 6% de las personas mayores han sufrido alguna forma de maltrato en casa. En los centros asistenciales como los asilos, se cometen actos abusivos como maniatar a los pacientes, atentar contra su dignidad (por ejemplo, al no cambiarles la ropa sucia) y negarles premeditadamente una buena asistencia (como permitir que se les formen úlceras por presión). El maltrato de los ancianos puede ocasionar daños físicos graves y consecuencias psíquicas de larga duración.

La necesidad de asistencia a largo plazo está aumentando.

Se pronostica que de aquí al año 2050 la cantidad de ancianos que no pueden valerse por sí mismos se multiplicará por cuatro en los países en desarrollo. Muchos ancianos de edad muy avanzada pierden la capacidad de vivir independientemente porque padecen limitaciones de la movilidad, fragilidad u otros problemas físicos o mentales. Muchos necesitan alguna forma de asistencia a largo plazo, que puede consistir en cuidados domiciliarios o comunitarios y ayuda para la vida cotidiana, reclusión en asilos y estadías prolongadas en hospitales.

A medida que las personas vivan más tiempo, en todo el mundo se producirá un aumento espectacular de la cantidad de casos de demencia, como la enfermedad de Alzheimer.

El riesgo de padecer demencia aumenta netamente con la edad y se calcula que entre un 25% y un 30% de las personas de 85 años o más padecen cierto grado de deterioro cognoscitivo. En los países de ingresos bajos y medianos los ancianos aquejados de demencia por lo general no tienen acceso a la atención asequible a largo plazo que su afección puede requerir. Muchas veces, la familia no recibe ayuda gubernamental para ayudar a cuidar de estos pacientes en casa.

En las emergencias, las personas mayores pueden ser especialmente vulnerables.

Cuando las comunidades son desplazadas por desastres naturales o conflictos armados, puede ocurrir que los ancianos sean incapaces de huir o de viajar grandes distancias, por lo cual se los abandona. Por el contrario, en muchas situaciones estas personas pueden ser un recurso valioso para sus comunidades y en la prestación de la ayuda humanitaria cuando se involucran como líderes comunitarios.
  

Conclusión


Debemos hacer valer los derechos de las personas de la tercera edad, no debemos despreciarlos por lo que son, ellos también algún día fueron trabajadores, estudiantes, padres, madres, etc, debemos hacer valer lo que son ellos en nuestra sociedad y no menospreciarlos.


...

 

Ø  https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Desarrollo_de_Windows_10
Ø  https://www.cnet.com/es/analisis/microsoft-windows-10/